Las dos caras de la moneda
El 16 de abril nos
despertamos con una noticia que causó revuelo mundial, el hecho que la
presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner declarara la
estatización del 51% de las acciones de Repsol-YPF en Argentina, lo cual puso
una vez más el debate sobre la mesa acerca del papel del Estado en la economía
y los recursos naturales. No faltaron los ideólogos con sus más recias críticas
y argumentos sobre el libre mercado y el respeto a los acuerdos internacionales
o bien aquellos que apoyan el derecho del Estado a manejar sus recursos
estratégicos; A nivel institucional Los dimes y diretes entre Buenos Aires y
Madrid habían subido de tono días antes de la expropiación, recordemos que ya
el canciller español García Margallo había advertido que cualquier acción
contra Repsol era una acción contra España, lo cual fue desestimado por el
gobierno argentino.
El presente conflicto que ahora se vive entre Argentina y
España ya ha trascendido a los foros y tribunales internacionales; ¿Quién tiene
la razón? Como bien sabemos en la política y más aún en el juego internacional,
no hay buenos ni malos, sino intereses que producen conflicto o cooperación. Ya
desde Madrid se ha declarado que la expropiación de YPF es un acto arbitrario
por el modo en que se ha dado la expropiación sin previo juicio e
indemnización, además de violar el tratado bilateral de inversiones firmado por
ambos países en 1992, y discriminatorio por que Repsol ha sido el único
accionista sujeto de estatización lo cual en palabras del presidente Rajoy “afecta la imagen internacional de Argentina”. El diario español ABC
señalaba que Repsol había invertido inicialmente en 1999 unos 15,000 millones
de dólares para hacerse con el 85% de las acciones y que los dividendos para
Repsol a la fecha habían sido menores, se estima que unos 13,000 millones de
dólares. Además el diario el País indica que la empresa aporta la contribución
hacendaria más grande del país austral (unos 19,000 millones de dólares en el
último cuatrienio). Y por si fuera poco, Recordemos que YPF representaba el 50%
de las reservas petroleras del grupo Repsol.
Por su parte en Argentina se
argumenta que la expropiación se realiza a partir de considerar los hidrocarburos
como objeto de interés público, ya que es precisamente este país, en palabras
de la presidenta, el único en el mundo que no controla sus recursos naturales, otro
de los hechos detonadores en Argentina es que por primera vez en muchos años,
se tuvo que importar petróleo y gas, alcanzando los 9,000 millones de dólares en la importación de
combustibles; se argumentaba que Repsol no ha invertido en exploración de otras
cuencas y que a pesar de haber disminuido las exportaciones de petróleo, las
exploraciones y las reservas, la filial sigue aumentando el envío de
capital a la matriz en España. El proyecto de ley es claro y contundente con el
espíritu manifiesto a primera vista por el gobierno de la casa rosada: “Proyecto
de ley para salvaguardar la soberanía hidrocarburífera de Argentina”
Como siempre pasa, ambas
posiciones han sacado a relucir su más duro fervor nacionalista, ante la crisis
que atraviesan respectivas entidades es necesario unir a la población bajo
figuras antagónicas, bien es sabido que en España no pasan su mejor momento y
que han tenido que aplicar duras medidas de austeridad y que Argentina afronta
duros cuestionamientos en el manejo de la economía interna del país
sudamericano.
Ahí se las dejo…
Corria el año de 1992, cuando los Kirchner apoyaron la privatización de YPF. Años más tarde, en 2008 el ahora presidente español Mariano Rajoy declaraba que un país que entrega su energía, su
petróleo y su gas -en referencia al hecho que una empresa rusa quería adquirir
Repsol- era un país de quinta.
Es sabido, los contextos cambian y el actor
político se adapta y su congruencia queda a merced de una sociedad con memoria.
Lic. Hugo Ernesto Hernández
Carrasco
Pff! ¡Qué difícil situación! Las palabras del primer ministro Mariano Rajoy me hacen pensar en México... entregar energía, petróleo, gas... nos hace un país de quinta...
ResponderEliminar¡Excelente post! :)
En hora buena.
Estimada Dayán, muchas gracias por tu comentario, y gracias por inaugurar con tu comentario este blog. En efecto, los países del centro ponen restricciones cuando se trata de ellos, como lo sucedido con PEMEX y Repsol hace unos meses, pero cuando se trata de nuestros recursos, uno siempre "debe" abrirse a su inversión en aras de la globalización. Gracias por participar, esperando puedas seguir haciéndolo. Cualquier colaboración relacionada con los temas de blog es bienvenida.
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